Xenoblade Chronicles X,
Monolith Soft (2015)
Aunque no sirva de
mucho porque ya hemos establecido el juego en cuestión, empecemos con un simple
ejercicio.
Visualicemos un
videojuego basado en gran medida en la exploración de un planeta alienígena,
donde tendremos que recolectar objetos e interactuar con las criaturas nativas mientras
intentamos sobrevivir y mejorar nuestra nave.
Xenoblade
Chronicles X guarda bastantes similitudes con No Man’s Sky en cuanto a los elementos
más básicos del juego, aunque también hay diferencias para un buen rato. No voy
a entrar demasiado en el tema de cómo el hype
ha acabado minando mucho el producto final de los señores de Hello Games, ni
voy a comentar nada en lo referente a la calidad del mismo. Miremos a los
hechos: por un motivo u otro, No Man’s
Sky ha acabado decepcionando a mucha gente, y la culpa de ello la tiene
tanto la desarrolladora como el público y los medios. El artículo va dirigido a
aquellos a los que el juego no les ha terminado de convencer, y señala una
alternativa que ofrece una experiencia parecida (cogida con pinzas, eso sí) pero
enfocada desde una perspectiva más tradicional y enraizada en el RPG en lugar
de en art games como Journey o similares. Con esta intención;
y para nada la de discutir sobre qué juego es mejor o peor, o bueno o malo; vamos
a comentar algunas áreas de Xenoblade
Chronicles X que pueden resultar más atractivas para dichos jugadores, los cuales os siguen buscando.
Para empezar, Xenoblade tiene una historia y un
argumento propiamente dicho, con personajes, misiones principales y
secundarias. A grandes rasgos, el planeta Tierra se ve envuelto en una guerra
entre dos facciones alienígenas y como resultado, la Tierra es borrada del
universo, con solo unas pocas naves pudiendo escapar a tiempo. Los alienígenas
intentan interceptarlos y logran que una de las naves tenga que efectuar un
aterrizaje de emergencia en un planeta llamado Mira, pero trozos de la nave,
incluyendo las cápsulas que contenían a los pasajeros y recursos criogenizados
son esparcidos por todo el planeta. Como militar amnésico (tropo habitual),
deberás recuperar las cápsulas mientras defiendes la última colonia de la
humanidad de los alienígenas locales y aquellos que destruyeron la Tierra.
En Xenoblade Chronicles X exploramos un único lugar, Mira. Puede
parecer poco en comparación a los 18.446.744.073.709.551.616 planetas de No Man’s Sky y, bueno, lo es. ¿Qué tiene
que decir Mira a su favor? Primero, aunque sea un planeta solo, sigue siendo
muy grande y variado. Está compuesto por cinco continentes bastante
diferenciados: Primordia, Noctilum, Oblivia, Sylvalum y Cauldros. Para que os
hagáis una idea, yo llevo alrededor de 40 horas de juego y tan solo he
explorado un 25% de Primordia (que es donde empieza el juego) y he ido un par
de veces a Noctilum para alguna misión secundaria puntual. No sé si servirá
para intentar comprender la inmensidad del planeta, pero es el overworld más grande y diverso que me he encontrado hasta la fecha en un RPG.
Este overworld, dejando a un lado su tamaño,
está lleno de cosas por explorar, ver y hacer. En cuanto a la exploración, hay
cuevas, grutas y mazmorras varias a las que poder acceder, por lo que no solo
se limita al overworld per se. Uno de
los objetivos es colocar balizas en puntos clave de cada continente entre las
que puedes viajar de forma instantánea siempre que quieras (y además, recogerán
recursos automáticamente que luego podrás invertir en mejoras, nuevas armas o
armaduras). Puedes encontrarte a los personajes de otros jugadores (con el
online activado) o NPCs que estarán patrullando Mira y podrán darte más
misiones secundarias u objetos. Los enemigos también actuarán de varias formas
ante nuestra presencia. Si bien algunos alienígenas son pacíficos y no nos
atacarán hasta que se vean en peligro, otros nos atacaran al vernos u oírnos,
mientras que otros estarán camuflados o escondidos para intentar pillarnos
desprevenidos. Lo que nos lleva al último punto, el combate.
Aunque existen “enemigos”
en el sentido tradicional de la palabra en No
Man’s Sky, el sistema de combate es más bien rudimentario (y es de estilo FPS). Lo cual es
evidentemente normal, al no tratarse de unos de los puntos principales del
título. En Xenoblade, al ser un RPG,
el sistema de combate está más desarrollado y mejor implementado, siendo una
mecánica principal, propiamente dicha. No es un sistema por turnos clásico como
en otros RPG, al contrario, bebe mucho de MMORPGs como World Of Warcraft, en el sentido de que el personaje realizará de
forma automática ataques con el arma que tengan equipada (según las
estadísticas del personaje y del arma) mientras que nosotros nos moveremos en
tiempo real y elegiremos cuándo utilizar las habilidades, todas con su cooldown. Además de moverte para atacar
al enemigo por según qué ángulo (lo cual influye en algunas habilidades y en la
posibilidad de romperle partes concretas al enemigo para conseguir drops especiales), podrás cambiar entre un
arma cuerpo a cuerpo y una a distancia, utilizar objetos y apoyar a tus
compañeros utilizando habilidades concretas cuando lo pidan (o pulsando un
botón a tiempo cuando sean ellos quienes las usen), lo cual lo hace dinámico y
más interactivo que otros sistemas más estáticos.
Todo esto, sumado a una
completa customización de tu
personaje en cuanto a aspecto, vestuario, clase, armas y habilidades (además
de, hasta cierto punto, los de otros personajes de la historia), a una banda
sonora igual de diversa que los escenarios que recorres dentro del juego y a la
posibilidad de adquirir y pilotar tu propio mecha,
hace que Xenoblade Chronicles X pueda
parecerte una opción más atractiva que No
Man’s Sky si quieres viajar y explorar planetas alienígenas. Como ya he
dicho, todo es cuestión de perspectiva y de gustos personales, pero la
popularidad de Xenoblade ha estado muy contenida y limitada por su soporte al estar solo disponible para Wii U (lo cual es una pena), y como es de
esperar, ha sido eclipsado por otros títulos más conocidos (o con mejor marketing), lo que ha resultado en el
público perdiéndose uno de los videojuegos más completos de lo que llevamos de
década.

